La ciudad de Ibarra, conserva un invaluable legado cultural que define su identidad. Su Centro Histórico Republicano, declarado Patrimonio Cultural del Estado, cuenta con edificaciones que reflejan estilos europeos del siglo XIX y XX, aunque muchas se encuentran en abandono y riesgo de colapso, lo que exige acciones urgentes para su conservación.
Para generar conciencia ciudadana sobre esta situación, la Municipalidad de Ibarra a través de la Unidad de Territorio y Patrimonio, impulsa un innovador proyecto que implementa murales artísticos en las fachadas de casas patrimoniales en estado de deterioro. Estos murales funcionan como dispositivos pedagógicos para sensibilizar y motivar a la comunidad a valorar y proteger el patrimonio cultural.
Los objetivos incluyen identificar y catalogar las viviendas en abandono, crear un impacto visual que refleje la pérdida y valor cultural ibarreño, revitalizar el espacio público y fortalecer la memoria histórica, además de promover el turismo cultural con una ruta de murales instagrameables como parte del programa “Vive el Centro”.
La Mgs. Isabel Rohn responsable de Territorio y Patrimonio explicó que la contraparte municipal para el proyecto es de 3,300 dólares, mientras que se ha gestionado a la empresa privada un aporte de 7,000 dólares para la pintura y materiales. Esta colaboración público-privada asegura recursos para la realización de diez murales que forman parte de la ruta artística en el centro histórico de Ibarra y un mural en el Parque Pilanquí. Así, se impulsa la recuperación y valorización cultural de la ciudad.
Flor Endara, artista que participa en el festival “Muros que hablan”, celebra la iniciativa municipal de dar vida a las casas olvidadas del centro histórico con murales que transmiten esperanza. Su obra está siendo plasmada en el CDP de Ibarra representa a una mujer que simboliza la libertad. “Es importante reconocer que el alcalde Álvaro Castillo sí ha tomado en cuenta a los artistas locales para estos proyectos culturales, ya que hemos sido olvidados por administraciones pasadas, aseveró.
Julio Vázquez, vive frente al CDP en las calles Juan M. Grijalva entre calles Antonio José Sucre y Vicente Rocafuerte, valora la iniciativa del municipio de Ibarra de embellecer el centro histórico. Destaca que los murales como el de la mujer bonita que se está pintando en el CDP y la casa Andrade Oña dan un nuevo sentido y realce al barrio, transformando espacios olvidados en lugares que generan esperanza y orgullo. “Se mira bien, le da realce y se ve bonito”, afirmó contento.
En la calle Juan José Flores entre calles Pedro Vicente Maldonado y Vicente Rocafuerte, el artista Juan José Terreros pintó el mural que refleja a un niño que hace volar su cometa y dos colibrís acompañándolo. Por su parte Luzmila Orozco, vecina del barrio, valora los murales en casas patrimoniales olvidadas, destacando la dedicación de los artistas y el impacto positivo en la imagen del barrio. Sin embargo, señala que muchos dueños no viven en Ibarra, lo que dificulta la conservación completa, y espera que el propietario aparezca para mejorar la pintura y el estado de la casa. A pesar de ello, reconoce que estas intervenciones aportan belleza y esperanza al entorno.
Con esta iniciativa, Ibarra refuerza su compromiso con la preservación de su identidad, la regeneración urbana y el desarrollo sostenible de su centro histórico.
DIRECCIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y RELACIONES PÚBLICAS